La propia baronesa, vestida con un traje pantalón blanco, participó en la lectura de este documento y minutos después abandonó la concentración envuelta en una nube de cámaras y reporteros de la prensa del corazón.
Los participantes, que mostraron su intención de salvar todos los árboles en peligro, lanzaron sus dardos contra el alcalde con proclamas como 'Gallardón, faraón', 'No a la tala' y 'Gallardón, dimisión'.
Entre sonido de tambores, el clamor contra la medida del alcalde se resumía en pancartas como 'Nuestro Madrid, mejor sin árboles. Referéndum ya' o 'El Prado no es un cementerio'. Los manifestantes llegaron a aclamar a Cervera al grito de 'alcaldesa'.
Además de las asociaciones de vecinos y los ecologistas, al acto acudieron el responsable de Urbanismo del PSOE, Félix Arias y Carmen Denche, responsable de Medio Ambiente de IU. Asimismo se pudo ver a personajes populares como Boris Izaguirre, amigo personal de la viuda del barón Thyssen.
La convocatoria provocó el corte del tráfico del Paseo del Prado en dirección sur, entre Cibeles y Neptuno.
Los eufemismos del Ayuntamiento
Para la asociación ecologista la transformación del Paseo prevista por el Ayuntamiento "tendrá consecuencias ambientales y paisajísticas y causará gravísimos impactos sobre la memoria histórica del paisaje urbano y del medio ambiente, sin que aporte nada sustancialmente significativo ni a la arquitectura de la ciudad, como tampoco mejorará la calidad ambiental de este espacio".
"Llevamos mucho tiempo denunciado lo que el Ayuntamiento quiere hacer en el Paseo del Prado. Se supone que quieren dar más prioridad al peatón en la zona, pero ese objetivo no se cumplirá, sino que la situación irá a peor. Se reducirá un carril por sentido y ese tráfico perjudicará a otras zonas próximas, como Alfonso XII, que se congestionarán", asegura Paco Segura, representante de Ecologistas en Acción.
Desde este colectivo ecologista denuncian asimismo "los eufemismos que utiliza el Ayuntamiento para encubrir la tala de más de 700 árboles", ya que, como explica Segura, "la mayoría de los ejemplares que, según el alcalde, se trasplantarán, morirán en poco tiempo".
"La arboleda del Paseo del Prado tiene una importancia ecológica, ambiental y espacial de primera magnitud", dicen desde la asociación, que cifra en 738 los árboles afectados, de los cuales 461 se trasplantarán y 272 se extraerán.
"Para evitar hablar de talas, el proyecto utiliza eufemismos engañosos como los tratamientos de extracción, desplazamiento y traslado, reconociendo que los árboles que los sufran tendrán una escasa supervivencia (del 25 a 50% según la propia memoria del proyecto). La experiencia, sin embargo, indica que con árboles de este porte la mortandad tras estos 'tratamientos' es mucho mayor, y en muchos casos llega a la totalidad de los ejemplares", dicen desde Ecologistas en Acción.
Por este motivo, la asociación asegura que no acepta 'tratamientos' en ningún árbol del Paseo, y tampoco la sustitución de los mismos por pequeños plantones de árboles nuevos.